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jueves, 9 de enero de 2014

EL VALOR DE LINKEDIN

Hola a tod@s nuevamente, me ha extrañado mucho, que pasados casi dos meses, de la publicación en XL SEMANAL, de la entrevista realizada a Jeff Weiner, Consejero Delegado de Linkedin, no haya visto muchos comentarios al respecto de lo que, de la misma entrevista podemos extraer, a parte claro de los diez consejos para poner a punto nuestro currículum digital, como nos describen en la publicación.

Posibles beneficios aparte, de estar y utilizar Linkedin con cierta fluidez, y de explicarnos el cambio radical que ha conseguido liderar y gestionar en esta Red Social este visionario de las relaciones masivas, nos deja unas cuantas cuestiones y sugerencias, que realmente me gustaría analizar y compartir con vosotros.

Una de sus frases, de las que me han llamado la atención y mucho, es en la que describe lo que significa liderar:
"Liderar es tener la capacidad de inspirar a los otros, para conseguir unos objetivos comunes. Esto marca la diferencia entre liderar y gestionar"
Sinceramente creo que es una de las mejores definiciones de liderazgo, de las que tras mucho debate, haya leído jamás, clara, concisa y directa.

Sin embargo, lo realmente llamativo para mí, lo que cautivó toda mi atención, y principal motivo de estas lineas, es su reseña a los valores de Linkedin, y más concreto a su primer valor.

"Los empleados son lo primordial"
"El valor de nuestra compañía no puede ir más allá del valor que podamos conseguir que tenga para nuestros empleados"

Algo similar a esto me sonaba de mi etapa de empresario (dicen que de éxito), y me puse a repasar mi pequeña biblioteca de management, hasta que conseguí encontrar lo que buscaba. En el libro EL EMPRENDEDOR VISIONARIO de Marc Allen, una especie de relato lleno de consejos de un business angel, del año 1995, se describe esto mismo, de otra manera distinta, pero con igual significado.

"Los empleados son el mayor activo de que un empresario puede disponer. Podemos contar con lo mejores productos y servicios del mundo, pero si no disponemos de buenos y queridos empleados para crear, ofrecer y vender estos productos y servicios, no tendremos negocio, sino más bien, una serie de dolores de cabeza"

Parece que casi 20 años después, esta idea de valorar a los empleados, se sigue manteniendo en el país emprendedor por excelencia, mientras, aquí seguimos buscando todo lo contrario. Por eso me pregunto, si será ese el secreto del éxito empresarial en EE.UU., y nosotros no nos hemos dado cuenta aún.

Por favor espero vuestras opiniones al respecto.

Un saludo a tod@s.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

ESTADO DE SHOCK

Ya sé lo que me vais decir todos, y es cierto, que existen miles de definiciones sobre este estado emocional, a veces adverso, otras no tanto, que sufrimos todos alguna que otra vez en la vida, pero me voy a permitir, elaborar la mía propia, que estoy seguro coincide con la de millones de profesionales, de este, y cualquier otro país.

Para mí, este es el estado en el que te quedas, tras meses de arduo y duro trabajo, tras infatigables jornadas de 12-14 horas en el desempeño de las funciones y tareas que te han sido encomendadas, tras sacar adelante un proyecto, que ni tan siquiera estaba definido, ni muchos planificado. Lo has intentado, y lo has logrado a pesar de lo arriesgado de la apuesta, pero en un instante, todo tu trabajo y sacrificio, todas las ganas, energía e ilusiones se desvanecen, se evaporan, y desaparecen.

El motivo en este caso? La marca a la que representas, no ha tenido a bien autorizar la instalación que acabas de poner en marcha, pensaste que existían todas la autorizaciones y bendiciones, pero resulta que no es así, en mi opinión humilde, aunque un tanto egoísta, es un gran error, alejarse de un público objetivo de más de 200.000 habitantes, y punto de convergencia de más de una quincena de municipios, pero la decisión es salomónica.

Entonces, que te queda? Ante todo la satisfacción personal de haber logrado el objetivo y propósito para el que te buscaron, y haber desarrollado con éxito tales tareas, a pesar de que el desenlace final, sea tan amargo. Por supuesto el agradecimiento a la empresa que me contrató, y pensó que era la persona perfecta para desarrollar y liderar ese proyecto indefinido, lo lograste a pesar de todas las adversidades que encontraste, no era fácil sacar adelante un instalación cualquiera, y en menos de 3 meses, reconozco que tenía mis reparos por el riesgo, pero ha merecido la pena, por las vivencias, enseñanzas y personas magníficas que he conocido..

Lo positivo de todo esto? Es obvio, mis clientes, que a pesar de la brevedad del proyecto han confiado en ti para adquirir el producto que les ofreciste, para ellos desde aquí mi más sincero agradecimiento, siempre me tendrán a su disposición para cualquier consulta, duda o sugerencia, y por supuesto tendrán mi apoyo en las relaciones futuras con la marca, que ya hoy no represento, pero para mí, un cliente lo es para siempre, aunque sólo te compre una vez en la vida.

No quiero desaprovechar la oportunidad que me brinda este maravilloso universo digital, para comunicar que estoy disponible para todo aquel que busque un profesional de mi valía, tengo total disponibilidad de movimiento y de residencia, en España o en el extranjero.

Muchas gracias todos como siempre por vuestra atención, y hoy en especial por permitirme ciertas libertades.

Un saludo a tod@s.

viernes, 26 de julio de 2013

LA FUERZA DE LOS DATOS

" La función principal del conocimiento empresarial consiste en localizar e identificar en su constante evolución, los datos reales y las circunstancias tocantes a la tecnología, el mercado y el estilo. La rapidez del moderno cambio técnico, convierte la búsqueda de datos en una necesidad permanente".

Esta gran verdad, obviamente no es mía, es de Alfred P. Sloan Jr. de su libro Mis años en General Motor, un magnífico tratado empresarial, a pesar de los años que tiene, pero viene al caso, por que yo tengo una convicción, que cada vez cobra más fuerza y se hace más sólida. Y no es otra que pensar que la manera más válida de diferenciar nuestra empresa de las demás, la mejor manera de poner distancia entre nosotros y el resto del pelotón, consiste en realizar un magnífico trabajo con la información.

Ganar o perder, dependerá mucho de cómo captemos, gestionemos y utilicemos la información, pues hoy en día hay muchos competidores, y mucha información disponible acerca de ellos, y por supuesto del mercado, que ahora más que nunca mundial, o global, como prefiera el lector.

Los líderes, los ganadores, serán aquellos que sepan desenvolverse en este sistema nervioso de categoría mundial, como es internet, donde la información circula con tal fluidez y rapidez que produce en nuestras empresas, un constante crecimiento de conocimientos.

A veces me parece que las empresas y profesionales, son capaces de adivinar el pensamiento de los consumidores, pero no, no es así, es debido a la eficiencia en los procesos, a la calidad, y en mayor medida a ser capaces de crear un reconocimiento de marca, y por ende ganar en cuota de mercado, lo que podríamos traducir en seguir de cerca al cliente sin agobios, pues el éxito depende de ello.

Pues cuando los procesos se atascan, no prestamos la debida atención a la calidad, ni establecemos el máximo esfuerzo por crear nuestra marca, y nuestro servicio comienza a generar quejas, es cuando estamos realmente perdidos.

Por muy fabulosa que sea nuestra información, si tenemos una mala estrategia, nuestro proyecto está abocado al fracaso, así mismo, si ejecutamos con insolvencia el proyecto, quedaremos derrotados, por muy buen estratega que nos consideremos, y si lo hacemos tan mal, dejaremos de hacer negocios.

No importa sólo con las bondades que podamos contar en nuestro favor - personal capaz y eficiente, buenos productos o servicios, reputación magnífica entre nuestros clientes y liquidez disponible-, necesitamos un flujo de información, rápido y fiable para agilizar nuestros procesos, elevar nuestra calidad de negocio y mejorar en la ejecución y evolución del mismo.

El flujo de la información, es a mi modo de ver, la savia vital de las empresas, porque nos permite sacar el mejor rendimiento de nuestra organización, tanto del personal, como aprender de nuestros clientes.

Un saludo a tod@s.

lunes, 3 de junio de 2013

PROGRAMA DE FORMACIÓN DE VENTAS. ENTRADA 2.

Tal y como prometí, continuo con mis propuestas primordiales, que debe contener un programa de formación de ventas. Así que vamos a intentar definir, las tareas que todo buen vendedor debe dominar, y para ello, es necesario que nuestro programa formativo incluya lo siguiente.

Facilitar el proceso de consumo

La gente desea toda clase de bienes y servicios, pero muchas veces la inercia impide comprarlos. Si los bienes y servicios no se compran en volumen suficiente, los procesos de producción se frenan y toda la actividad económica tiende a paralizarse. En efecto, el consumo crea el empleo. El vendedor estimula el proceso del consumo disminuyendo la inercia inherente en las personas. No solamente sus actividades persuasivas tratan de superar tal inercia y animar a comprar a las personas lo que desean, sino que en muchos casos lo facilita.

Canal de comunicación entre la empresa y los mercados

Uno de los problemas crecientes relativos a la actuación en una sociedad inmensa y compleja es mantener las debidas comunicaciones entre los fabricantes y sus mercados. En la antigüedad, el sastre conocía personalmente a sus clientes, le decían exactamente lo que querían que les hiciera. En la actualidad existen diferentes intermediarios entre el fabricante y el consumidor. Sin embargo, el problema básico de comunicar los deseos del consumidor al fabricante todavía existe. Esta función esencial la realizan en gran parte los vendedores.  

Pongamos como ejemplo, un fabricante de pantalones de caballero dedicado especialmente al mercado universitario, que se vio cogido de improviso un año cuando los estilos cambiaron ligeramente. Los jóvenes universitarios estaban usando pantalones con bocas muy estrechas y estaba fabricando pantalones de boca sensiblemente más ancha. Sus vendedores descubrieron la tendencia cuando se lo dijeron los detallistas, y tuvo que realizar inmediatamente cambios en los patrones. Las empresas sin vendedores quizá no sepan que sucede en el mercado. Otro ejemplo, una empresa que vendía suministros para los mayoristas de floristerías, estaba perdiendo mercado como consecuencia de un competidor, que ofrecía bajo cuerda un descuento adicional del 10 por 100 a mayoristas clave, con la condición de que llevaran su línea de productos exclusivamente. La dirección de la primera empresa sabía que las ventas descendían, pero desconocía el motivo. Tuvieron la suerte de que un buen cliente les informó sobre el sistema de la competencia y fueron capaces de contrarrestarlo antes de que las pérdidas fueran mayores. Sin embargo, este retraso en contrarrestar a la competencia les perjudicó seriamente. Si se hubiera contado con un buen vendedor rápidamente habría descubierto el sistema del competidor.

Solventar los problemas de los clientes

Cualquier buen vendedor sabe que cuando consigue un pedido, es cuando de verdad ha empezado a trabajar para su cliente. También un vendedor puede realizar muchos servicios para un posible cliente antes de que consiga el primer pedido. Si los clientes no obtienen servicio de un proveedor buscarán otras fuentes de aprovisionamiento.

Después de que un vendedor vende un ordenador, se tiene que asegurar que funciona adecuadamente, de que el personal del cliente sabe como hacerlo funcionar y que su programación resuelva satisfactoriamente los problemas del comprador. Un vendedor de máquinas de oficina de la marca Remington Rand por ejemplo, cuyo único cliente es un gran banco en Nueva York, ha pasado más de una noche en el banco ayudando a solventar los problemas del cliente. 
Un vendedor de prendas deportivas visitó a un pequeño detallista que tenía un stock excesivo de ropa, lo que reducía sus posibilidades de compra. El vendedor no desperdició su tiempo tratando de vender su línea de productos, dedicó muchas horas a planificar para el detallista una promoción que disminuyera el exceso de stock, con lo que se creaba un cliente leal.

La actitud de servicio

Uno de los distintivos del vendedor profesional moderno es la actitud hacia sus clientes. No son víctimas de rapiña, no son personas de las que hay que aprovecharse o explotar, son gente con problemas, problemas que requieren soluciones. El vendedor profesional obtiene muchas satisfacciones sabiendo que sus clientes se encuentran mejor porque le han comprado. El vendedor está allí para servir al cliente lo mejor posible; ésta es la actitud de servicio de la venta profesional. 

Autodesarrollo

Un buen programa de formación debe reforzar en la mente del nuevo vendedor, la teoría de que el profesional de la venta se da cuenta de que nunca puede alcanzar la perfección, por lo que se dedica continuamente a actividades de autoformación. Es un lector ávido, especialmente sobre temas de técnica de ventas, porque se da cuenta de la importancia que tiene aprender todo lo que sea nuevo en el arte de la persuasión. Aprende todo lo que puede sobre nuevos productos en su rama, nuevos usos para sus productos y nuevos problemas en su sector industrial. 

Simplemente una nueva idea sobre estos temas puede conseguirle importantes beneficios a cualquiera de nuestros vendedores.

Por supuesto, acepto todas vuestras propuestas, así como vuestras críticas, para intentar entre todos, crear unas pautas de mejora en la formación de nuestros vendedores.

Un saludo a tod@s.


sábado, 1 de junio de 2013

PROGRAMA DE FORMACIÓN DE VENTAS. ENTRADA 1.

Como muchos de vosotros me reprocháis que critique los errores de los demás, voy a intentar en este artículo y otro mañana domingo, considerar muchos aspectos relativos a desarrollar y poner en práctica un programa de formación de ventas, y para que no sea muy extenso, lo voy a fraccionar en dos entradas, así vosotros podréis esta vez criticar, de manera constructiva mis propuestas.


Sin embargo, no trato del contenido del programa de formación en sí. Si bien es importante para un jefe de ventas organizar y dirigir, no lo es menos el determinar el contenido del programa de formación: enseñar a vender.



Los vendedores no nacen: se hacen



No hay nada que haya dificultado tanto la aceptación de la formación de ventas como la teoría errónea de que "los vendedores nacen; no se hacen"



Desgraciadamente, incluso hoy en día, muchas personas y algunos jefes de ventas todavía creen que un gran vendedor nace con su capacidad de vender y que no se le puede enseñar. Esta teoría es totalmente errónea.



Por ello, una de las primeras ideas que es preciso grabar en un candidato a vendedor es el valor de la formación de ventas, esto es, que si recibe la adecuada enseñanza un candidato inexperto puede convertirse, por medio de la adecuada formación, en un excelente vendedor. A menos que el alumno acepte este principio, no se conseguirá que el resto del programa de formación sea efectivo.



La teoría de que al personal debidamente cualificado se le puede formar para vender no es fácil de enseñar. 

Un sistema que puede seguir el instructor será describir el historial de los buenos vendedores de la empresa que iniciaron el programa de formación siendo inexpertos, y ahora triunfan.


Otro sistema útil es relatar la experiencia positiva de empresas empresas muy conocidas en el mercado de máquinas de oficina, productos químicos, materiales de construcción, automoción y otros sectores que han gastado grandes cantidades de dinero en la formación intensiva de candidatos provenientes de actividades anteriores que no eran la venta.



La misión del vendedor



Un buen programa de formación, debe infundir a los educados un conocimiento completo del papel e importancia de los vendedores en nuestro sistema socioeconómico actual y futuro. A menos que las personas aprecien el valor de su contribución, será difícil desarrollar una moral elevada, y la moral es un factor muy decisivo para determinar el éxito de un vendedor en la venta. 


El entendimiento completo de su misión social y económica, ayuda al vendedor a contrarrestar las duras críticas que tiene la venta, y la imagen ligeramente desprestigiada que tienen los vendedores en nuestra sociedad.

Más específicamente, un programa de formación debe dar a conocer al vendedor su papel en actividades tales como la innovación en los mercados, trasladar información a los clientes, facilitar el consumo, servir de canal de comunicación entre su empresa y los mercados y solventar problemas a sus clientes, como materias imprescindibles.

La innovación en los mercados

En comparación con el pasado o con muchas otras naciones, incluida la nuestra, en la actualidad el índice de los Estados Unidos de innovación de productos es aterrador. El ciclo de vida de los productos parece reducirse: tan pronto como un nuevo artículo llega al mercado, se desarrollan otros dos nuevos en los laboratorios. Pero esa innovación tiene un reducido valor social o económico, a menos que salga del laboratorio
La tarea de lanzar estos nuevos artículos es función de la venta personal y de la publicidad.

¿Cómo puede conocer el contable todas las innovaciones en proceso de datos? ¿Cómo se puede mantener al día el ingeniero en electrónica sobre el desarrollo de diferentes componentes? ¿De qué forma puede conocer un médico las últimas medicinas? La respuesta a todas estas preguntas es la misma, formación en las ventas.  

Los vendedores en los diferentes campos tienen una gran parte de la responsabilidad de ofrecer nuevos productos y servicios a la atención de compradores potenciales. El visitador médico del fabricante de productos farmacéuticos se entrevista con los médicos para informarles de los últimos adelantos sobre las medicinas. El ocupado doctor depende en gran medida de estas visitas para mantenerse al día de las nuevas medicinas, sus características y efectos secundarios.
Los vendedores de ordenadores visitan a los contables y a los directivos para informarles de los últimos adelantos sobre proceso de datos. Sin los vendedores, la introducción o lanzamiento de las innovaciones se vería severamente impedida, porque los consumidores no disponen de tiempo ni muestran predisposición para buscar continuamente los últimos adelantos en sus respectivos campos de actuación.

Transmitir información

El vendedor tiene que ser un experto en esta materia; debe conocer más que cualquier otra persona sus productos y los problemas que éste puede solventar. Su función de experto, es tan importante que un gran sector, de la mayor parte de los programas de formación se debe dedicar a este cometido. El vendedor debe considerarse como un consultor para sus clientes.

Si el vendedor no existiera, el cliente tendría que alquilar o comprar esa misma información en algún otro sitio. La eliminación de los vendedores no reduciría los costes, como muchos pueden pensar, sino que incluso podría aumentarlos, puesto que el cliente, es probable que no pueda obtener esa asistencia técnica a un precio más reducido en ningún sitio.
Vamos analizando estas cuestiones, y seguimos mañana.

Un saludo a tod@s.

martes, 28 de mayo de 2013

ERRORES A EVITAR EN LOS PLANES DE FORMACIÓN

Una de las formas habituales que tengo, para resumir mi sección, dedicada en esta ocasión a la formación de ventas, es detallar los errores más comunes que cometen las empresas al planificar y poner en práctica un programa de formación de ventas. Probablemente la equivocación más grande es no planificar adecuadamente el programa. 

Muchos jefes de ventas parecen creer que es innecesario pensar excesivamente sobre la formación de un vendedor, pero realmente es muy necesario, pues consideran, que solo es preciso transmitir lo que ellos han aprendido durante largos años en el campo de la venta. Tales esfuerzos de formación son poco más que unas charlas amistosas entre padre e hijo, y ni el jefe ni el vendedor saben exactamente que es lo que se aprende. Hay pocas posibilidades de que el vendedor obtenga la información o capacidad necesaria por medio de este tipo de formación.

Otro error excesivamente común es incluir conferenciantes aburridos en el programa. Ningún estudiante puede aprender, cuando mentalmente está luchando con el instructor, aunque éste tenga algo interesante que decir; el estudiante nunca lo oirá si su atención se ha centrado en la forma de exponer otros aspectos de la presentación. El profesor debe tener la confianza de los estudiantes, e inmediatamente debe establecer el debido contacto con ellos para poder transmitir de forma efectiva sus conocimientos.

Un número excesivo de directivos intentan conseguir demasiado en una sesión. En su afán de completar el programa de formación, sobrecargan al estudiante con mucha más información de la que puede absorber. Por ejemplo, es posible exponer un ligero esquema del proceso de ventas total en dos o tres horas de conferencia. Sin embargo, si se realiza un test para determinar cuanto ha aprendido el estudiante en tal sesión, los resultados pueden sorprender al instructor, pues el tema se ha expuesto demasiado rápidamente para que se pueda comprender.

Muchos programas están plagados de demostraciones de ventas poco realistas. Frecuentemente están tan obviamente estructuradas que los estudiantes se disgustan con la excesiva simplificación del proceso de la venta. Cuando el instructor indica que muchas de estas demostraciones de ventas son típicas de lo que se encontrarán en la práctica, lo encuentran muy difícil de creer; si así ocurre, poco se aprende.

Los programas con frecuencia no tienen suficientemente en cuenta a los estudiantes. 
Como anteriormente he indicado, el principio básico sobre el que se deben edificar los programas es obtener la máxima participación de los alumnos. Por medio de técnicas de discusión, simulación y formación en el puesto de trabajo, el estudiante debe incorporarse al programa no solamente mental, sino físicamente, y sólo puede ocurrir si el número de estudiantes es lo suficientemente reducido como para conseguir la participación con relativa facilidad. 

Por esta razón, es un error que una clase de formación de ventas sobrepase las 20 ó 30 personas. Los profesores que enseñan técnicas de venta en una importante universidad, reducen deliberadamente el alumnado de cada sección hasta un máximo de 10, de tal forma que cada estudiante pueda practicar la venta por lo menos una vez cada dos semanas.

Muchas empresas, fracasan a la hora de establecer objetivos específicos para programas y esfuerzos de formación. Por ello existe una tendencia muy definida a incluir en el programa excesivos conocimientos sobre el producto, información sobre la empresa y psicología de la venta cuando en su lugar necesitan instrucción específica, tal como la planificación eficiente de la actividad de una semana, cómo determinar las necesidades de un posible cliente, cómo calcular el valor de cambio de una máquina usada y cómo conseguir buena información de aproximación sobre un posible cliente.

Buenas noches a tod@s.

jueves, 23 de mayo de 2013

LA FORMACIÓN EN LAS VENTAS.


Por mi experiencia se muy bien que en la actualidad, la función del vendedor ya no consiste únicamente en vender y brindar un buen servicio al cliente; en la actualidad éste debe captar y retener clientes, lograr objetivos y volúmenes de venta, mantener o incluso mejorar la participación en el mercado, generar utilidad y sobre todo beneficio a la organización y a los clientes.

Es por ello que todo el personal de ventas necesita algún tipo de formación. Incluso los vendedores muy experimentados que llevan con la empresa muchos años necesitan formación sobre nuevos productos y una continua revisión y refinamiento de sus técnicas de venta. El nuevo empleado que posee una experiencia de ventas sustancial debe ser instruido sobre los productos de la empresa y sus métodos de venta. Aun cuando muchas técnicas de ventas se pueden trasladar al nuevo empleo, se le debe enseñar cómo vender los productos de su nueva empresa de la forma que ésta desea venderlos. 

Finalmente, tenemos al nuevo empleado que posee muy poca o ninguna experiencia y al cual se le debe formar completamente tanto en técnicas de venta como en otros aspectos del puesto, cumplimiento de formularios, seguimiento de clientes, organizar prospecciones, y un sin fin de tareas más.
Es mejor sobrestimar el grado de formación necesaria que calcularla de menos. Es posible que muchos candidatos hayan exagerado su experiencia y capacidad con objeto de convencer a la nueva empresa para que los admita.


La mayoría de los nuevos empleados que poseen alguna experiencia de ventas estarán faltos de un conocimiento adecuado de técnicas de venta. Es posible que algunos de ellos tengan que olvidar lo aprendido antes de empezar a trabajar adecuadamente, puesto que han adquirido malos hábitos que deben corregir. 
El grado de formación que cada persona necesita o recibe depende de varios factores, tales como la naturaleza del producto y el mercado, el dinero que la empresa puede y desea invertir en el programa y la actitud general de la dirección con respecto a la formación de ventas. 
Es obvio que la necesidad de formación aumenta con la complejidad técnica del producto, variedad de tipos de clientes e inteligencia y capacidad de los clientes, y para establecer la necesidad de formación es normalmente aconsejable realizar un análisis de las dificultades. 
Al efectuar tal estudio, el jefe de ventas trata de descubrir cuáles son las dificultades con las que se encuentra su personal, de tal forma que pueda desarrollar la formación adecuada para ayudarles a superar esos problemas. 
El análisis de las dificultades normalmente se realiza saliendo y entrevistando a los vendedores sobre los problemas que provocan las mayores dificultades. Frecuentemente, el investigador repasa las visitas en las que el vendedor no consiguió el pedido.


En cada caso, el entrevistador trata de descubrir qué ocurrió para que el vendedor fracasara, tal análisis puede descubrir que se están escogiendo a posibles clientes con poco potencial, por lo que se necesita formación sobre la forma de hacer prospección. 

Posiblemente fracasa a la hora de conseguir el pedido, porque no conoce la propuesta que mejor se ajusta a las necesidades del cliente, por lo que entonces se precisa formación para que pueda ofrecer la aplicación correcta del producto a los problemas del cliente.

En mi modesta opinión la formación es una tecnología, que permite obtener lo que se pretende de los empleados, y nos permite conseguir objetivos, si en las organizaciones no existiese una limitación de recursos, estoy seguro que se utilizaría por sistema la formación continua como herramienta para optimizar la gestión de la empresa.

Un saludo a tod@s.


domingo, 19 de mayo de 2013

PROCESO DE INDUCCIÓN

Recientemente he estado incurso, en varios procesos de selección, unos más elaborados que otros, pero no importa realmente, con que grado de excelencia se ejecute la selección de un candidato, pues todo el proceso puede verse anulado por completo, si el nuevo empleado acaba por no integrarse adecuadamente a la organización.

La mayoría de las empresas, se gastan grandes cantidades de dinero en la selección del candidato ideal, para luego, no ser capaces de gastarse cuatro perras, en un programa de inducción y ayuda al ingreso del nuevo empleado, acortando así los tiempos de adaptación, aprendizaje y obteniendo un mejor y mayor comienzo productivo.

También sería de agradecer, un poco de inversión en un buen manual de empleados, donde expliquemos y orientemos en temas como, qué esperamos de él, objetivos de la empresa, actividades, plan de incentivos, programa de formación, y mil cuestiones más, que consideremos oportuno de informar a nuestro nuevo compañero.

Es posible que tanto el nuevo empleado, como los antiguos, no estén seguros de su situación, por ello es necesario aclarar a todos las diferentes relaciones, sobre todo para evitar malos entendidos, explicar exactamente de quién recibe ordenes, así como los empleados actuales, necesitan saber de que forma encaja y donde el nuevo individuo.

Se dice que "son las pequeñas cosas las que cuentan", y este es el mejor ejemplo, los pequeños detalles sobre el puesto, la empresa y las relaciones con los demás, son muy importantes, algunas costumbres y políticas en muchas organizaciones no están sancionadas, tampoco tienen aprobación oficial y es necesario que algún compañero las explique al nuevo compañero.


Las presentaciones son necesarias también, puesto que el nuevo empleado desea conocer a sus compañeros y éstos al nuevo empleado.
Sin embargo, una presentación corta y formal no cubre las necesidades, la ceremonia de presentación debe realizarse de tal forma que ambas partes tengan tiempo suficiente para decirse algo más que ¡hola!, una corta conversación con cada persona es de gran ayuda, puesto que permite recoger algo más que una impresión de las personas y le ayuda a recordar los nombres de otros.

A los empleados actuales se les debe dar alguna información sobre el nuevo empleado, de tal forma que puedan conversar con él sobre algún tema común. al nuevo empleado se le debe informar sobre las personas que se le van a presentar, quiénes son, qué hace y cuáles son sus aficiones e intereses en la vida.
Si un directivo no tiene para el nuevo empleado respeto y consideración, probablemente sus compañeros tampoco la tendrán.

En cierto modo, la actitud del jefe con respecto al nuevo empleado establece el "status" informal dentro del grupo, si el jefe dice que el nuevo empleado tiene categoría y gran potencial, sus compañeros le mirarán desde un prisma diferente, naturalmente, las alabanzas deben realizarse de forma juiciosa, para que los demás no se sientan celosos, o incluso, ofendidos.

La difícil tarea del equilibrio, hay que ser coherente con lo que se hace y se dice, pero es necesario en las empresas, que el nuevo empleado aterrice con buen píe, no sólo por el bien del candidato, sino por el propio bien de la empresa.


Un saludo a tod@s.

miércoles, 27 de marzo de 2013

DIFERENCIAS ENTRE GESTIÓN Y LIDERAZGO

En la toma de decisiones, el líder es hoy un agente multidireccional que debe tratar con cuatro grupos: sus superiores o equipo directivo, sus empleados o subordinados en la empresa, las fuerzas externas, como clientes y/o proveedores, y los medios de comunicación, prensa, radio, internet, etc...

Hoy día la mayoría de los líderes no responde a su función ni ejerce el liderazgo. Uno de los motivos es la idea equivocada que muchos tenemos sobre el liderazgo. Liderar no es gestionar, la diferencia entre estos dos conceptos es crucial. He conocido algunas organizaciones excelentemente gestionadas, pero muy mal lideradas. Gestionan muy bien las tareas cotidianas, pero no se preguntan si son realmente necesarias o convenientes; Obviamente y por desgracia también he conocido la situación contraria. Según el diccionario, liderar es ir por delante, mostrar el camino, influir o inducir a los otros, marcar la dirección, la actuación y la opinión. En cambio gestionar, significa realizar, conseguir, encargarse o responsabilizarse de algo, dirigir. La diferencia entre estas dos funciones puede resumirse como la contraposición entre actividades de visión y análisis frente a actividades de eficiencia.

Un líder es alguien que, entre otras cosas, es capaz de influir sobre las personas. Es capaz de convencerlas y dirigirlas hacia unas metas establecidas. Para ello, el líder crea contextos, inventa el futuro y moviliza a los seguidores hacia su consecución. Las decisiones del líder afectan a los miembros de los cuatro grupos anteriores, pero las decisiones y acciones de éstos le afectarán también a él.

Hoy día hay que tener valor para desarrollar una visión de futuro tomarse el tiempo y realizar el esfuerzo que sea necesario para liderar el camino presentando una perspectiva, una alternativa o una elección. Debe poder asumir riesgos, hacer frente a sus errores sin miedos "creando peligrosamente", usar plenamente su creatividad y animar a los demás a hacer otro tanto.

Los líderes están constantemente haciendo preguntas y consultas, pidiendo cosas, yendo de aquí para allá, apagando fuegos, huyendo del calor o - con mayor frecuencia - quemándose y gastando demasiada energía en ambas cosas. Esto se debe, principalmente, a la enorme dimensión de nuestras organizaciones y al gigantesco exceso de trabajo que pesa sobre todo líder, por muy pequeña que sea la empresa o negocio.

Al final, se rinden, se queman, deciden apartarse. Algunos leen economía budista, escuchan a profetas de la descentralización y, después, se dedican a crear nuevas burocracias para erradicar las anteriores. Motivan a las personas mediante el miedo, siguiendo cuidadosamente las "tendencias" o adaptando una postura cínica del tipo "aceptémoslo". Y lo peor de todo es que están asustados.

Es la última ironía: precisamente en el momento en el que la credibilidad de nuestros líderes está en su punto más bajo y cuando los que aún sobrevivimos nos sentimos más inhibidos para asumir más retos, es cuando más necesitamos personas capaces de configurar nuestro futuro, no simplemente de gestionar el día a día de cualquier organización.