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jueves, 9 de enero de 2014

EL VALOR DE LINKEDIN

Hola a tod@s nuevamente, me ha extrañado mucho, que pasados casi dos meses, de la publicación en XL SEMANAL, de la entrevista realizada a Jeff Weiner, Consejero Delegado de Linkedin, no haya visto muchos comentarios al respecto de lo que, de la misma entrevista podemos extraer, a parte claro de los diez consejos para poner a punto nuestro currículum digital, como nos describen en la publicación.

Posibles beneficios aparte, de estar y utilizar Linkedin con cierta fluidez, y de explicarnos el cambio radical que ha conseguido liderar y gestionar en esta Red Social este visionario de las relaciones masivas, nos deja unas cuantas cuestiones y sugerencias, que realmente me gustaría analizar y compartir con vosotros.

Una de sus frases, de las que me han llamado la atención y mucho, es en la que describe lo que significa liderar:
"Liderar es tener la capacidad de inspirar a los otros, para conseguir unos objetivos comunes. Esto marca la diferencia entre liderar y gestionar"
Sinceramente creo que es una de las mejores definiciones de liderazgo, de las que tras mucho debate, haya leído jamás, clara, concisa y directa.

Sin embargo, lo realmente llamativo para mí, lo que cautivó toda mi atención, y principal motivo de estas lineas, es su reseña a los valores de Linkedin, y más concreto a su primer valor.

"Los empleados son lo primordial"
"El valor de nuestra compañía no puede ir más allá del valor que podamos conseguir que tenga para nuestros empleados"

Algo similar a esto me sonaba de mi etapa de empresario (dicen que de éxito), y me puse a repasar mi pequeña biblioteca de management, hasta que conseguí encontrar lo que buscaba. En el libro EL EMPRENDEDOR VISIONARIO de Marc Allen, una especie de relato lleno de consejos de un business angel, del año 1995, se describe esto mismo, de otra manera distinta, pero con igual significado.

"Los empleados son el mayor activo de que un empresario puede disponer. Podemos contar con lo mejores productos y servicios del mundo, pero si no disponemos de buenos y queridos empleados para crear, ofrecer y vender estos productos y servicios, no tendremos negocio, sino más bien, una serie de dolores de cabeza"

Parece que casi 20 años después, esta idea de valorar a los empleados, se sigue manteniendo en el país emprendedor por excelencia, mientras, aquí seguimos buscando todo lo contrario. Por eso me pregunto, si será ese el secreto del éxito empresarial en EE.UU., y nosotros no nos hemos dado cuenta aún.

Por favor espero vuestras opiniones al respecto.

Un saludo a tod@s.

martes, 12 de noviembre de 2013

HABLAMOS DE EMPRENDIMIENTO?

"Habitualmente aspiramos a lo que realmente queremos, pero no podemos tenerlo por el mero echo de desearlo con todas nuestras fuerzas."

Ser emprendedor no depende del hecho de trabajar por cuenta propia o ajena, para mi es indiferente, lo que de verdad cuenta es la actitud personal ante la vida, ser emprendedor no consiste en realidad en crear una empresa, tampoco es ser un sabio, ni tan siquiera un jefe, o directivo, pues hay personas que a pesar de cumplir estas premisas, no muestran el espíritu necesario para sobrevivir, o como mucho sobreviven como pueden.

Un verdadero emprendedor es aquella persona, que ante la vida muestra una actitud de liderazgo y acción, que se pone en marcha y lidera su camino hacía el fin de su propio guión.

Esta actitud tampoco tiene nada que ver con los conocimientos, lo que no quita que algunas nociones de habilidades de gestión para su propio desarrollo personal y profesional, no sean necesarias, ante todo somos seres humanos que intentamos forjar nuestro destino, haciendo lo que realmente queremos, aquello con lo que nos sentimos a gusto, incluso diría que no nos gustan las ataduras, pues emprender es una actitud que nos lleva constantemente a salir de nuestras comodidades, y hasta tenemos un punto de rebeldía.

Mis abuelas dirían que soy de "culo inquieto", incluso mi madre me lo dice actualmente.

El impulso principal que hace saltar la chispa del emprendedor, suele venir de factores externos a su vida, como por ejemplo: desánimo y descontento laboral, falta de aspiraciones laborales, ausencia de oportunidades de mejora, o la simple necesidad de alcanzar un sueño.

Así mismo también considero que hay dos cosas que las personas emprendedoras poseen, el sueño o deseo de hacer algo diferente por si mismos, y su enorme capacidad de resistencia la fracaso, lo que les motiva para una rápida reacción y sobreponerse cuanto sea necesario..

Existen personas que trabajando por cuenta propia, jamás muestran una actitud positiva, activa y proactiva, mucho menos de liderazgo, y otros en cambio lo muestran constantemente por cuenta ajena, lo que realmente cuenta como digo es la actitud personal ante la vida, y en el ámbito profesional la que adoptas ante los retos, incluso nos equivocamos y enfadamos con nuestras propias decisiones, siempre en el afán de darle un significado a nuestra vida.

Así que recuerda siempre querido lector, que ser emprendedor depende sobre todo de tu actitud, no de si trabajas por cuenta propia o ajena, en el mundo empresarial y laboral siempre se necesitan lacayos, no seas uno de ellos.

Un saludo a tod@s.

viernes, 26 de julio de 2013

LA FUERZA DE LOS DATOS

" La función principal del conocimiento empresarial consiste en localizar e identificar en su constante evolución, los datos reales y las circunstancias tocantes a la tecnología, el mercado y el estilo. La rapidez del moderno cambio técnico, convierte la búsqueda de datos en una necesidad permanente".

Esta gran verdad, obviamente no es mía, es de Alfred P. Sloan Jr. de su libro Mis años en General Motor, un magnífico tratado empresarial, a pesar de los años que tiene, pero viene al caso, por que yo tengo una convicción, que cada vez cobra más fuerza y se hace más sólida. Y no es otra que pensar que la manera más válida de diferenciar nuestra empresa de las demás, la mejor manera de poner distancia entre nosotros y el resto del pelotón, consiste en realizar un magnífico trabajo con la información.

Ganar o perder, dependerá mucho de cómo captemos, gestionemos y utilicemos la información, pues hoy en día hay muchos competidores, y mucha información disponible acerca de ellos, y por supuesto del mercado, que ahora más que nunca mundial, o global, como prefiera el lector.

Los líderes, los ganadores, serán aquellos que sepan desenvolverse en este sistema nervioso de categoría mundial, como es internet, donde la información circula con tal fluidez y rapidez que produce en nuestras empresas, un constante crecimiento de conocimientos.

A veces me parece que las empresas y profesionales, son capaces de adivinar el pensamiento de los consumidores, pero no, no es así, es debido a la eficiencia en los procesos, a la calidad, y en mayor medida a ser capaces de crear un reconocimiento de marca, y por ende ganar en cuota de mercado, lo que podríamos traducir en seguir de cerca al cliente sin agobios, pues el éxito depende de ello.

Pues cuando los procesos se atascan, no prestamos la debida atención a la calidad, ni establecemos el máximo esfuerzo por crear nuestra marca, y nuestro servicio comienza a generar quejas, es cuando estamos realmente perdidos.

Por muy fabulosa que sea nuestra información, si tenemos una mala estrategia, nuestro proyecto está abocado al fracaso, así mismo, si ejecutamos con insolvencia el proyecto, quedaremos derrotados, por muy buen estratega que nos consideremos, y si lo hacemos tan mal, dejaremos de hacer negocios.

No importa sólo con las bondades que podamos contar en nuestro favor - personal capaz y eficiente, buenos productos o servicios, reputación magnífica entre nuestros clientes y liquidez disponible-, necesitamos un flujo de información, rápido y fiable para agilizar nuestros procesos, elevar nuestra calidad de negocio y mejorar en la ejecución y evolución del mismo.

El flujo de la información, es a mi modo de ver, la savia vital de las empresas, porque nos permite sacar el mejor rendimiento de nuestra organización, tanto del personal, como aprender de nuestros clientes.

Un saludo a tod@s.

lunes, 13 de mayo de 2013

PRACTICANDO LA INNOVACIÓN

Cómo continuación de mi anterior artículo, voy a intentar, seguir inculcando la cultura de la innovación en las empresas, aportando unas cuantas prácticas o conductas habituales, que nos hagan ver la innovación, como un proceso más en la gestión diaria de nuestra organización.

El empresario innovador requiere de una disciplina que podemos llamar "gestión de la cultura innovadora", tengamos en cuenta que en los negocios tradicionales, la dimensión no debe suponer un obstáculo para que podamos innovar, en cambio, sí lo es la forma que tenemos de operar cada día; alimentarnos siempre del ayer, y matar el hambre del mañana, puede llevarnos al declive sin darnos cuenta, estamos envejeciendo.

Un gerente de empresa innovador, debe proponerse una serie de exigencias y prácticas:

  1. Exigirse que la empresa esté alerta para percibir el cambio como una oportunidad, no como una amenaza.
  2. Exigirse la evaluación sistemática de su labor como empresa innovadora y los conocimientos necesarios para mejorar su cumplimientos.
  3. Requerir prácticas que afecten a la estructura, a la dirección y a las compensaciones e incentivos.
  4. Procurar gestionar la empresa sin cometer errores.


Pero a pesar de todo esto, ¿cómo vencer la resistencia a la innovación? La innovación debemos presentarla como algo  que es más atractivo y beneficioso que seguir apegados a lo existente. Debemos idear un plan de innovación con objetivos definidos:

  • - Desarrollar un sistema de gestión que abandone lo muerto, lo gastado y lo obsoleto.
  • - Tomaremos conciencia de las limitaciones de vida de todos y cada uno de los productos, servicios o procesos, por muy exitosos que sean en algún momento. Es necesaria una búsqueda continuada de productos sustitutos.
  • - Realizaremos cada cierto tiempo radiografía de la empresa, para saber cuantas innovaciones requerimos.
  • - Estableceremos una manera de medir el cumplimiento de nuestras innovaciones, esto es para motivar a nuestro personal, pues casi siempre sus prestaciones aumentan cuando se les evalúa.
  • - Facilitaremos una estructura que permita innovar, eliminando los impedimentos. como empresarios innovadores debemos definir un tiempo y unos recursos para la innovación. En caso contrario el quehacer diario nos consume el tiempo y los recursos, sin dejarnos espacio a la innovación.


También quiero dejaros unos consejos de cosas que no debemos hacer en la gestión de la innovación:

  • - No debemos mezclar las áreas de gestión directiva con el área de innovación, ni tampoco incluir la innovación en un departamento ya existente.
  • - Evitar confundir innovación con diversificación.
  • - No pretender convertir nuestro negocio en innovador, a base de talonario comprando pequeñas empresas innovadoras.


Tengamos en cuenta que los cambios en las estructuras de los mercados y en las industrias, nos ofrecen unas  oportunidades excepcionales a los que estamos fuera de ellas, especialmente porque los que están dentro lo suelen ver como una amenaza. Estemos pendientes de los indicadores que permiten detectar cuándo se avecinan cambios y vamos a aprovecharlos.

Un saludo a tod@s.

jueves, 9 de mayo de 2013

¿A QUÉ ESPERAMOS PARA INNOVAR?

Tenemos una economía cada vez más integrada a escala mundial, no podemos dudarlo, lo llevamos sufriendo unos cuantos años, y además impulsada por las tecnologías de la información, por lo que resistirse a estos cambios resulta de lo más arriesgado, para cualquier persona, cuanto más para nuestras empresas y organizaciones. Las empresas independientemente de su tamaño, no pueden hacer caso omiso a estas premisas, ya sea por sus recursos, o por la excelencia de sus actuales ofertas o productos, no obstante aunque todo este mundo cambiante pueda producirnos incertidumbre, hay que ver la base positiva y las oportunidades que nos ofrecen.

Es obvio que nadie puede predecir el futuro, sin embargo, las mentes abiertas están mejor preparadas y dotadas para poner a prueba las nuevas posibilidades que surgen; Es posible que ése sea uno de los secretos del éxito de multitud de empresas, que han sido capaces de generar con cierta constancia, una fuente de innovaciones en distintos campos y principalmente relacionados con el mundo de la informática, así como sus aplicaciones a la vida real. Es posible que lo que ofrecen esas empresas, sea autonomía a sus empleados para aportar ideas y desarrollar nuevos productos o servicios pues por lo general, las personas tienen tienen mejores ideas de las que las empresas les permiten utilizar.

El hecho que demuestra esta teoría aplastante es que, en las numerosas razones que nos explican por qué la adaptación a los cambios resulta tan complicado, casi siempre se encuentran al final de todas las listas, los fallos de imaginación de las personas. Nos esforzamos en desconfiar de cualquier idea nueva que proceda de niveles más bajos que nuestra propia posición en nuestra empresa, y casi con más frecuencia de la que pensamos, nos enfrentamos unos departamentos con otros en absurdas discusiones, por la mera posesión de la razón.

Ridículamente a los que tenemos algo de poder o mando, se nos aconseja expresar nuestras críticas libremente y sin embargo, nos recomiendan que nos abstengamos de realizar elogios, y sobre todo que humillemos públicamente a las personas que hayan tenido relación con un proyecto fallido. Creo firmemente que no hay una mejor manera de coartar y obstaculizar la creatividad de las personas, que una cultura empresarial y corporativa asfixiante y basada en el miedo.

En mi opinión, mi humilde opinión, las empresas de este país deben ser valientes si realmente quieren sumarse a las innovaciones y cambios que se producen, pero no sólo basta con decir "Queremos más innovación, pero no queremos ser los primeros", así no podremos disfrutar de asumir riesgos, si no estamos dispuestos a probar cosas que nadie antes ha probado. Las empresas valientes no son las que asumen riesgos tal cual, sino las que reducen los riesgos pues hacen que sea menos arriesgado para las personas defender ideas y proyectos que se apartan de lo habitual.

No obstante, no basta con generar ideas, las empresa deben tener el valor de poner en práctica las aportaciones de sus empleados, innovar nos estará siempre exigiendo una constancia, no podemos darnos por vencidos a las primeras de cambio, si esto fuese sencillo todo el mundo lo haría. Nuestros empleados tienen que ser nuestros exploradores de la vida, de las ideas, debemos incitarles a que tengan una manera de pensar más creativa y que sean capaces de ver algo más allá de sus funciones laborales. 

Está claro que no todas las ideas acabarán teniendo éxito, hay que valorar muchos proyectos e ideas, y poner en práctica otras muchas, comprobando en diversas etapas su desarrollo, y canalizando los recursos a las que parecen más prometedoras, por eso cuantas más opciones, más oportunidades de adelantarnos a la competencia, máxime en un mercado como el actual, que nos exige continuos cambios competitivos.

Por eso ¿a qué esperamos para innovar?

Un saludo a tod@s.

miércoles, 27 de marzo de 2013

DIFERENCIAS ENTRE GESTIÓN Y LIDERAZGO

En la toma de decisiones, el líder es hoy un agente multidireccional que debe tratar con cuatro grupos: sus superiores o equipo directivo, sus empleados o subordinados en la empresa, las fuerzas externas, como clientes y/o proveedores, y los medios de comunicación, prensa, radio, internet, etc...

Hoy día la mayoría de los líderes no responde a su función ni ejerce el liderazgo. Uno de los motivos es la idea equivocada que muchos tenemos sobre el liderazgo. Liderar no es gestionar, la diferencia entre estos dos conceptos es crucial. He conocido algunas organizaciones excelentemente gestionadas, pero muy mal lideradas. Gestionan muy bien las tareas cotidianas, pero no se preguntan si son realmente necesarias o convenientes; Obviamente y por desgracia también he conocido la situación contraria. Según el diccionario, liderar es ir por delante, mostrar el camino, influir o inducir a los otros, marcar la dirección, la actuación y la opinión. En cambio gestionar, significa realizar, conseguir, encargarse o responsabilizarse de algo, dirigir. La diferencia entre estas dos funciones puede resumirse como la contraposición entre actividades de visión y análisis frente a actividades de eficiencia.

Un líder es alguien que, entre otras cosas, es capaz de influir sobre las personas. Es capaz de convencerlas y dirigirlas hacia unas metas establecidas. Para ello, el líder crea contextos, inventa el futuro y moviliza a los seguidores hacia su consecución. Las decisiones del líder afectan a los miembros de los cuatro grupos anteriores, pero las decisiones y acciones de éstos le afectarán también a él.

Hoy día hay que tener valor para desarrollar una visión de futuro tomarse el tiempo y realizar el esfuerzo que sea necesario para liderar el camino presentando una perspectiva, una alternativa o una elección. Debe poder asumir riesgos, hacer frente a sus errores sin miedos "creando peligrosamente", usar plenamente su creatividad y animar a los demás a hacer otro tanto.

Los líderes están constantemente haciendo preguntas y consultas, pidiendo cosas, yendo de aquí para allá, apagando fuegos, huyendo del calor o - con mayor frecuencia - quemándose y gastando demasiada energía en ambas cosas. Esto se debe, principalmente, a la enorme dimensión de nuestras organizaciones y al gigantesco exceso de trabajo que pesa sobre todo líder, por muy pequeña que sea la empresa o negocio.

Al final, se rinden, se queman, deciden apartarse. Algunos leen economía budista, escuchan a profetas de la descentralización y, después, se dedican a crear nuevas burocracias para erradicar las anteriores. Motivan a las personas mediante el miedo, siguiendo cuidadosamente las "tendencias" o adaptando una postura cínica del tipo "aceptémoslo". Y lo peor de todo es que están asustados.

Es la última ironía: precisamente en el momento en el que la credibilidad de nuestros líderes está en su punto más bajo y cuando los que aún sobrevivimos nos sentimos más inhibidos para asumir más retos, es cuando más necesitamos personas capaces de configurar nuestro futuro, no simplemente de gestionar el día a día de cualquier organización.